lunes 29 de agosto de 2011

Coherencia: Construyendo la Política que Queremos*

En varias oportunidades he llegado a pensar que nunca lograré entender por qué logro ilusionarme hasta el desvelo cuando me enfrasco en una conversación sobre política. Poco importa si es un palabreo sobre actualidad o una profundización sobre las teorías que han dado pie al esquema de organización y principios que sostienen a nuestros gobiernos, igual siempre logro ese entusiasmo propio de un fanático del fútbol al hablar del partido del último domingo.

A pesar de la pasión que pueda tener, debo admitir que es poco común encontrarme con interlocutores que muestren ese mismo interés por lo político. Es fácil encontrar a quien esté dispuesto a criticar la gestión del gobierno de turno, arte en el que todos somos expertos, pero lo difícil está en conseguir verdaderos apasionados, gente que se autodefina como político. Es verdad, no debemos negarlo, considerarse político es impopular debido al desgaste del término, principalmente, por las constantes decepciones que nuestros líderes han causado.

Por eso, Coherencia es para mí un espacio único. Ahí, definirse como político es lo natural y precisarse como ciudadano es una exigencia que sus miembros asumen con responsabilidad. Es un espacio que permite la reivindicación de lo político y la realización de los ideales. Porque de ideales debe alimentarse lo público.

Coherencia es una agrupación política formada por dos organizaciones independientes: Proyecto Coherencia, fundada en el año 2005; y Gobierno Coherente, fundada en el año 2007. La razón de esta división es simple. Proyecto Coherencia es un espacio para universitarios y Gobierno Coherente es un espacio para profesionales. Ambas organizaciones tienen autonomía; sin embargo, comparten una visión y un ideario que sirven de paraguas a ambas y que grafican el Perú que soñamos.

En Coherencia consideramos que la “política es la dimensión del ser humano que nos da la posibilidad de ser y vivir en comunidad, de comprenderse parte de un grupo y definir su identidad mediante la formación y las condiciones que recibe, y así elegir la vida que valoran y las decisiones que toma en su entorno.”

La visión de Coherencia en el corto plazo es articular un movimiento “coherente” de formación, participación ciudadana y representación política, en distintos lugares del país. Sabemos de las dificultades que estamos enfrentando. La barrera más grande que debemos superar no es la que se enmarca dentro de los costos económicos y logísticos, sino en la desconfianza e incertidumbre de las generaciones que nos preceden. Romper los paradigmas enfrascados en una visión vertical y sombría de la política, para dar paso a una política horizontal y transparente, es una tarea que Coherencia ha asumido como propia.

Para alcanzar nuestras metas y visión, trabajamos en cuatro líneas estratégicas: formación, generación de conocimiento, participación ciudadana e incidencia pública. Estas líneas estratégicas deben servir para la elaboración de propuestas políticas inclusivas y viables, que tengan un correlato entre los tomadores de decisión. Apostamos por una relación fluida y horizontal entre los ciudadanos y sus gobernantes para mejorar nuestra Democracia.

Estamos convencidos de que toda acción individual es un acto político que tiene consecuencias en otras personas y en la vida en comunidad; por lo tanto, cada uno de nuestros actos implica la construcción de la política que queremos. Y como la política no es estática, su ejercicio tampoco lo es. De ahí la urgencia de buscar en la creatividad las herramientas necesarias para que nuestro actuar y discurso político siempre respondan a la realidad y no a la ficción.

No es imposible afirmar si en el corto plazo Coherencia será un Partido Político con capacidad de tentar alguna postulación; sin embargo, sí estamos en la capacidad de asegurar que Coherencia sumará -desde el espacio que le corresponda- a la construcción de una política que por el momento se encuentra en nuestros ideales: una política que promueva y respete la coherencia entre las acciones y el discurso, la tolerancia, la dignidad del ser humano y el compromiso por el país.

Seguro que, al igual que Coherencia, otras organizaciones conformadas por una generación de idealistas viene trabajando para inyectar energía y salud a nuestro Sistema de Gobierno. El desafío que tienen estas organizaciones, las redes y movimientos sociales es poner en común los sentidos de una construcción de lo político como proceso de integración y reivindicación de la convivencia, superando la lógica clientelista y vertical de la política tradicional. Como señala el Ideario de Coherencia, “El poder político implica ser consciente de nuestra capacidad de hacer y de hacer que otros hagan en un contexto social. Por lo tanto, debemos organizar nuestra sociedad para que aquellos que gobiernan o tienen poder político utilicen su poder para construir una sociedad en la que las personas a quienes sirven puedan ser felices."

Bajo la premisa de que a la política no se llega con la verdad, sino que se va en busca de ella, Coherencia y sus miembros trabajamos para sumar en esa búsqueda común. Las puertas están abiertas, el camino es largo pero necesario.

*Este artículo salió publicado en la revista electrónica editada por SEPEC "Un Nuevo Escenario" en junio de 2011.