lunes 22 de agosto de 2011

La Elección de los Jóvenes*

El padrón electoral aprobado por el Jurado Nacional de Elecciones señala que casi 20 millones de peruanos se encuentran hábiles para sufragar en las Elecciones Generales del 10 de abril próximo. De esta cifra, más de 6 millones de electores tenemos entre 18 y 29 años. Es decir, uno de cada tres votos proviene de los jóvenes. Sin duda, la juventud peruana será decisiva en esta elección.

Se dice que los jóvenes de hoy somos apolíticos y vivimos de espaldas a los problemas nacionales. Si consideramos como cierta dicha premisa, el hecho de que tengamos en nuestras manos un importante capital político, reflejado en el poder de nuestro voto y no valorado en su real dimensión, debería alertarnos. En otras palabras, el futuro del país depende en gran parte de nuestra decisión.

Es común escuchar que la participación política juvenil, cuando la hay, es desarticulada, superficial y poco institucionalizada. Lo cual, en alguna medida, es cierto. El desencanto de la llamada Generación del Bicentenario recae en los desgastados partidos políticos, en las instituciones del Estado, en la política tradicional (o 1.0, como la llamamos) y en la utopía de las soluciones inmediatas sin ningún costo para la sociedad. Sin embargo, al hacer una búsqueda en los directorios de las redes sociales, universidades y grupos de interés, podemos identificar un número importante de organizaciones dirigidas por menores de 30 años que ejercen formas de participación propias de la democracia. Lo cierto es que hay una cantidad importante de jóvenes a quienes sí importa la política y participa en ella. Parte de nuestra generación hace un trabajo silencioso pero necesario para el Perú.

Pienso en el colectivo “Jóvenes por la Educación”, una red conformada por 35 organizaciones lideradas por emprendedores de todo el país convencidos de que es posible construir, a partir de un trabajo articulado que parte de ideas, experiencias y aspiraciones, una educación integral con calidad y equidad. El resultado del I Encuentro Nacional de esta red fue el compromiso real con un Perú educado para el futuro. Eso es hacer política de forma responsable.

Las Elecciones Generales que se avecinan no sólo van a contar con un porcentaje decisivo del voto joven, sino que significarán un punto de quiebre para el ingreso de nuevos jugadores a la cancha. Confiemos en que este necesario recambio suponga también una inyección de profesionalismo, creatividad, voluntad, y, lo más importante, la capacidad de inspirar a los miles de peruanos que, hasta ahora desencantados, necesitan sentirse representados. Es momento de iniciar el diálogo, tan importante y urgente, entre la experiencia y el conocimiento, propios de políticos más experimentados, y la energía, idealismo y voluntad delos jóvenes. La célebre frase de Manuel González Prada: “Los viejos a la tumba, los jóvenes a la obra”, no debe ser entendida de forma literal; por el contrario, jóvenes y mayores deben llegar a consensos que permitan establecer espacios de intercambio beneficiosos para todos.

Los partidos políticos, los medios de comunicación, las instituciones y sus autoridades deben dejar de lado el paternalismo y la condescendencia con esta nueva generación. Es importante que nos tomen en cuenta y abran sus puertas, pues la juventud es también protagonista de los procesos históricos. Los jóvenes a quienes nos importa la política debemos saber que no estamos solos en la búsqueda de valores ni en la creación de un nuevo lenguaje, honesto y sin populismos. Debemos meter el hombro y asumir un compromiso con nuestro país.

*Este artículo lo escribí al inicio de la campaña al Congreso de la República y salió publicado en El Comercio el 4 de febrero de 2011.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada